domingo, 21 de diciembre de 2014


   Un vaso vacio desvela parte de mis intenciones. Esta noche no quiero ser dueño de mis actos, quiero tener una excusa para perder la cabeza. Aspiro cada silencio hasta el punto de convertirlo en algo perverso. El mero hecho de mirarla me hacía sentir sucio, solo con dirigir mis ojos a donde la luz jugueteaba con sus curvas me hacía convertirme en el mayor depravado que la obscenidad podía concebir.

   Su manera de moverse hipnotizaba cada segmento de cordura que había en mí, si, tenía mi consentimiento, podía raptar mi consciencia y llevarme a esa carcel donde quería estar, ese rincon donde sus piernas serían el mas delicioso grillete que un hombre podía desear. Un castigo que de producirse, cualquiera suplicaría fuera eterno.

   Su boca humedecia por la saliva era un pecado aún sin cometer, una blasfemia contra la inocencia, el detonador de la explosión de mi deseo, el alpha y el omega de mis pensamientos. Derrotado, apurando la última bocanada de voluntad que aún ardía en mi, me rendí a su sensualidad, deshice cualquier muro ante tal demostración de poder, y lloré.

   ¿Como alguien puede romperte el corazón sin haberse ido aún de tu lado? ¿Como alguien puede convertir una mirada en una bomba que estallaría en mis recuerdos una y otra vez? He sodomizado cada uno de mis delirios convirtiendola a ella en el único ser que importa realmente en mi memoria, y ni este asqueroso vaso vacío puede traerme el eco de esa mirada.

   Ella lo sabía, yo lo sabía, una guerra perdida antes de empezarla. Pequeño secreto, aún punzas en cada latido, y soy conocedor de que la única forma que acabe este dolor no se halla entre sus sabanas, si no en el lugar donde yaceran mis huesos.

   Tintinea el resplandor de la vela, todas las sombras danzan señalandome. Nunca termino de ver el presente con claridad hasta que se ha convertido en inmediato pasado. Esta partida la perdí hace ya mucho tiempo y tu eras consciente de ello, antes incluso de empezarla. El humo de tu cigarro coquetea con abrazar un mechón de mi cabello caricaturizando el modo en que tu oscuridad me ha abrazado a mí.

   Derramas una sonrisa mientras yo lanzo una lágrima y pides perdón con un voz fría, vacía, irónica. Mi rabia ahora es tu sumisa mascota, mi voluntad solo un niño pequeño caprichoso que se revela contra todo lo que se mueve. Otra bocanada de humo golpea mi rostro impávido, otra sacudida del alma justo en el momento que se clavan tus ojos sobre los míos, los conozco bién, y aún así siempre consiguen somprenderme con ese escalofrío que trepa por mi espalda.

   Sabes que me marcho, eres consciente que sigó mi camino, pero el triunfo se pasea con elegancia en cada uno de tu gestos. Dejo mucho aquí, es grande el sacrificio que tengo que hacer para poder continuar. Prometiste al niño muchos caramelos y ahora marcha con la certeza de que este sabor amargo jamás se irá de su paladar. Sí, me prometiste ver la verdad y ahora tengo que entregar mis ojos para poder seguir.

   Ansiaba sueños y tu me has traido horas sin dormir. Deseaba luz y tu me rodeaste de oscuridad. Necesitaba amar y ahora sólo se odiar. Y sí quiero cambiar esto, tengo que entregarte mi alma, mis ojos y aprender a vagar.

   La partida continua, se que he perdido, pero no acaba aquí. Sí pierdo mis ojos dejaré que me guie el viento, sí de mí únicamente nace odio, le cantaré hasta que duerma, hasta que lo mate el tiempo. Sí mi alma se queda entre tus brazos, escribiré canciones con todos mis recuerdos para honrarla e intentar que no mueran sus sentimientos.

   Ya es hora de partir, toma quedatelo todo, pués tendrás mi alma, pero nunca serás su dueño. Tendrás mis ojos, pero no verás mis anhelos. Apagaste mi amor, pero aún me queda tiempo. Mi reloj de arena aún no paró, todavía queda tiempo.

lunes, 17 de noviembre de 2014





   Sella el viento el vaivén del humo, juega el grillo a contar estrellas, se acurruca la oscuridad entre las esquinas de mi demencia. Llevo días mendigando un acorde y sólo encuentro el murmullo de algunas palabras. No tiene sentido salir del calor de tus agujeros si lo que me encuentro fuera solo huele a dinero, ambición y vacíos sentimientos.

   ¡No, no quiero ser como tu! Mis harapos encierran miles de cuentos y mi pobre bolsillo trae montones de sueños, siéntate y te los cuento, solo quiero encontrar retales de tu afecto. Mi sombra se distrae con la ausencia de las miradas, y vuelve al rastro donde compré tantos y tantos besos. Que barata se vende el alma de un embustero, por dos hogazas de pan y unos labios traicioneros.

   Niños venid que os cuente verdades de esas que no nacen de gobernantes y financieros, dejadme que os diga que entre paso y paso se esconden prados enteros, que entre lágrima y lágrima siempre se esconde un te quiero, que entre baúles olvidados siempre hay amores verdaderos. 

   Dejadme que os enseñe que es mejor tener una romance en cada puerto que vestirse de banquero. Aprended las bondades de olvidarse lo malo pa hacer sitio a lo bueno, que no hay mayor ganador que un perdedor sincero, que los pensamientos y las miradas no tienen nunca dueño. 

   Y sigo mirando a la Luna vistiéndome con tus recuerdos y el vacío de mi pecho se llena con un soneto, y las teclas de un piano desnudan nuevos versos, y mordiendo en el cuello al silencio mojan, mojan y mojan aún más unos labios que no siempre dan besos. Y el humo vuelve a posarse sobre mi balcón ¿Será de hoguera y celebración o de un tren llamado adiós?





lunes, 10 de noviembre de 2014


   Aquellos rincones donde la mirada de nuestros ojos no alcanza es donde nuestros dedos tienen mayor autoridad. Huelen, reptan, desnudan cada segmento de verdadera humanidad que queda en nuestros instintos. Bombea sangre, palpita, nuestro cuerpo está totalmente en tensión, el éxtasis demora el dolor,  La muerte y el placer bailando en una absurda danza, esa es la más pura realidad.

   Cuando todo carece de importancia emergen las prioridades, respirar, reír, soñar, follar, morir. descansar. Jugamos una cruel partida a lomos de la fortuna, y esta se masturba contemplando cualquier atisbo de comodidad en nuestras ilusiones. Tu suerte hoy te va a descubrir nuevas emociones.

   El afilado acero baila por tu espalda y puedo oler tu excitación, notar tu temor paseándose por cada poro de tu piel en forma de sudor frío. La tensión alrededor de tus muñecas arrancan gemidos tan dulces como deseados. Cuanto mas forcejeas más miedo puedo sentir, el olor de tu pánico es una autentica delicia.

   Un susurro sigue acompañando el fino caminar de la hoja, tu cuerpo está tan rígido como mi entrepierna. Arrebatarte todo, quitarte hasta el último hálito de vida, ser dueño del final de tus sentidos. Te beso justo cuando el frío mordisco del cuchillo se abre paso a través de tu carne. Nuestras respiraciones se hacen un solo ser, las sacudidas de tu cuerpo mientras mi mano rodea tu cuello es el espectáculo más hermoso y maravilloso que este mundo me ha permitido contemplar. Te sigo besando, hasta que tu piel poco a poco pierde su calor.

   El mejor regalo, tu último beso, tu último sentimiento, tu última emoción, y mientras tu cuerpo me deja contemplar como se va derramando la vida entre el cálido carmesí de tus heridas y el salado olvido de mis lágrimas. ¿Como pueden llamar monstruo a alguien que aprecia tanto la belleza?


martes, 28 de octubre de 2014




   Cada noche me traga la oscuridad, me engulle, me devora junto con casi todas mis esperanzas. Consumido por mi soledad, solo me queda una luz que seguir. Late y golpea, salta, salta, golpea, mis gritos aquí ya no tienen sentido, no hay oídos a los que molestar, así que solo me preparo, me preparo para ese momento.

   Aguantar, apretar los dientes y aguantar. Mi mente esta agotada, en esta cárcel el silencio siempre anda contándome cosas. Los recuerdos torturan mientras la desidia me hace más preso si cabe de estas cuatro paredes. Nadie me contó que vivir era esto, pero acepto mi destino.

   A mi cabeza vuelven los mandamientos de una canción que repito una y otra vez en forma de oración. Solo queda esa luz y a ella me aferro. Mis palabras brotan como sangre de una herida, forman frases que junto a esa melodía dan sentido a mi mañana. De que sirve llorar en una oscura cárcel, de que sirve reír preso en estas cuatro paredes, de nada, pero lo hago.

   Le robo al tictac de mi pecho un poco mas de brillo para esa luz. Esperar y prepararme, esa es mi determinación. Una esperanza baila entre los acordes de esa canción, y el recuerdo de ella hace que mi lucha sea solo un leve rasguño, la luz brilla reflejándose en el sendero que ha corrido mis lágrimas y hace que mi sonrisa en este momento tenga un poco mas de cordura bailando en la comisura de mis labios. Esta es mi condena y la voy a cumplir, por ti.

   Juro que de mi pecho a nacido mas odio del que un hombre en su sano juicio puede soportar. He odiado hasta casi no poder respirar. Me ha consumido hasta el punto de no ver. Y ahora, cuando encuentro es luz, mis ojos se derraman por aquel hombre mientras mi sonrisa brota por éste. Cada vez veo mas cerca la luz, cada vez se aflojan mas las correas de mi tortura. Lo único que puede salvarme es amar hasta dejar de respirar.




jueves, 23 de octubre de 2014



   Desnuda tu miedo, desnúdalo para mi, haz que se muestren tus peores temores ante mi, te juro que los haré míos. Derrama tus lágrimas, déjamelas ver, haz que desarraiguen su dolor, muéstrame su esencia, su fundamento. No guardes dudas, cuéntamelas todas, quiero saber que telón es el que tapa tus sueños.

   Toma mi voluntad de escudo, haz tuya mi mirada para enfrentarte al mañana. Permíteme ser el peón para tus batallas. Sacrifica mis esperanzas para hacerlas tus realidades, haz que la sabia de la vida arranque de mi libertad un labrado torreón que alce tus ambiciones. Yo solo existo para arrancarle al destino un suspiro de pleitesía ante ti.

   Acepta que tu tristeza abandere mi sonrisa, tolera que mi piel cubra tu calor, recompensa mi devoción pronunciando mi nombre. Elígeme a mi como secuaz de tus deseos, como sacrificio ante tus lamentos, como ángel caído de tu cielo.

   Deja que purgue tus pecados, que golpee tu nombre en mi pecho, que lleve tu palabra a las puertas del eden. Tengo sentido junto a ti guardando tus besos. Adquiero valor si sangro tus anhelos. Vivo por, para y en ti, y sin ti, solo soy un espectro.



martes, 21 de octubre de 2014




   Perdido el norte de mi conciencia a la deriva naufragan los besos desembocando en cada reglón torcido de nuestro pudor. El pecado se ha vestido de nuestro cuerpo y los gemidos golpean contra el silencio. Solo somos dos fieras presas del instinto.

   Si hay algo divertido es la suciedad. Si hay algo prohibido, para hacerlo está. Solo somos dos bestias cautivas de un destino. Muerdes, arañas, aprietas tu cuerpo contra el mio, y yo empujo penetrando en un mar, donde la espuma se hace temblor y nunca sacia la sal. Si algo tiene sentido en la vida, nuestros cuerpos lo saben en este momento.

   Comienza el sudor a anunciar la llegada del ansiado final, se entrelazan los bucles de nuestro cabello. Las miradas dejaron de callar justo cuando los latidos pusieron ritmo a sus palabras pum, pum, pum, y nuestra piel nos cuenta lo que la vergüenza guarda. Se derrumban nuestros sentidos para unirse en una sola caída vertiginosa.

   Mar calmado yace entre las sabanas, tormenta que se tornó en ahogo. Y junto a las bocanadas de aire vuelve la realidad. Puta amargada que siempre viene a ver si de mi pilla algo, otros le pagarán bien, pero yo prefiero ser siempre pirata aunque sea en un naufragio. De otros tendrá admiración y lealtad, pero de mi, solo una sonrisa fría y triste como un mes de enero.

   Me giro y miro a primavera, y en su cuello me quedo, prefiero ser pirata agarrado a ese madero. Y tu puta barata, vete a molestar a otros que aman tanto su realidad, que entre sabanas mojadas y rincones placenteros, primavera a mi me calienta hasta en el mas cruel invierno.


miércoles, 8 de octubre de 2014



   Desde el otro lado del espejo solemos ver las cosas de otra manera, nuestro reflejo original suele pensar que detrás no hay nada, pero nosotros hacemos una gran labor. Hacía tiempo que no le decía nada a mi hermano real, pues nosotros para vosotros somos solo un ejercicio físico de la naturaleza, luz y leyes complejísimas que hacen que cuando os miráis en el espejo aparezcamos nosotros, menuda estupidez.

   De niño recuerdo que cada vez que venía a visitarme me encantaba, reíamos, jugábamos con la pasta de dientes, nos secábamos el pelo fuerte con la toalla mientras arrugábamos el gesto, hacíamos muecas, nos buscábamos pelos por el cuerpo y por la cara, saltábamos, bailábamos, cuando eramos niños era genial.

   Después comenzaba a visitarme solo para buscar mis defectos, siempre ha sido un poco gilipollas, ¡michelines tenemos todos capullo! Creo que es la época que mas tiempo pasaba junto a mi. Siempre peinándose y poniéndose guapito, que coñazo tener que estar todo el día soportando a aquel adolescente inseguro. Lo peor es que a mi me toca siempre hacer lo mismo que él. ¡Que aburrimiento!

   Años después un chico con los ojos apagados se mostraba en vez en cuando. Cambiamos incluso de espejo, era divertido ver mundo, pero en aquella época no había tantas sonrisas, creo que cuando mas me acompañaba era cuando en su mirada ebria brillaba la nostalgia de volver a nuestro primer espejo. ¡Ah sí! Y cuando se levantaba muy temprano y se lavaba la cara maldiciendo. ¡Me cago en Dios que asco de vida! Esos eran sus buenos días. Creo que ha sido la época que peor lenguaje tenía.

   Cuando empezó a dejarse el pelo largo le dije que le quedaba bien, a mi también me gustaba llevarlo. Todo empezó a cambiar en aquellos ojos desde aquel periodo. También agradecía volver a ver esa sonrisa otra vez. Hasta algún que otro escarceo amoroso frente al espejo. Sí hay momentos en los que me gusta mi labor, son esos, os lo juro.

   Desde aquellos días todo empezó a cobrar sentido. El capullo que veo todas las mañanas se fue construyendo desde aquellos días. Hemos llorado, hemos reído, hemos vomitado, hemos estado de resaca horas y horas sentados en el trono. ¡Que asco! La vida de un artista nos decíamos. Y la frase mítica, "no vuelvo a beber más".

    Hoy te he mirado, nos hemos lavado la cara y hemos cubierto con agua nuestras decepciones. Hermano el juego de la vida es así juégalo sin piedad. Te he visto llorar, sangrar, reír llorando, reír sangrando, he visto lo mejor y lo pero de ti. ¡Hermano si te rindes, te parto la cara!

   Que vuestros reflejos se sientan orgullosos de vosotros,



miércoles, 1 de octubre de 2014



   Constante gravedad como te doblegas ante el leve golpe de sus pies contra el suelo. La elegancia siempre me ha parecido ese instante en que el reloj se para obligado a contemplar el movimiento de algo o el gesto de alguien, y ese instante se hace fotogramas al contemplar tan hermoso ser.

   Escondido en la cara oculta de la luna donde las sombras se alían entre la profundidad de mi mirada sigo observándote. Esta eternidad solo ayuda a convertir el dolor en una fina punzada que aparece en cada latido entre los ecos del pasado. He aprendido que solo somos espectadores de una función donde el telón lo ponen los sueños y las luces nuestro deseo.

   No sabes que estoy, no tienes la menor idea de lo que mi voz guardó, ni eres consciente de lo que ha robado mi silencio. No quiero perdón, ni lágrimas, ni besos, sólo hacerte saber de mi existencia entre tus sombras, entre tus anhelos. en tus lamentos. Guardián de tus sueños que desde la Luna echa de menos el olor de tu cuerpo.

   El pasado solo es la historia que cuenta como he llegado a este momento. Nada tiene importancia, solo este momento donde tus pasos son guías que preceden la dulzura de delicados movimientos. Nada tiene importancia solo el balancear entre la suave brisa que tiene tu pelo. Nada tiene importancia, solo la hipnótica forma de una sonrisa que se posa entre tus labios.

    ¡Luna déjame quedarme un poco más! ¡No me empujes a las profundidades de este mar! Mientras desciendo hacia la oscuridad sigo contemplando, sigo mirando, el elegante movimiento que paró mi reloj. Mientras la gravedad me vuelve a encerrar en mi negra prisión, el monstruo sigue contemplando la gracia con la que apartas un mechón de pelo de tu cara, mientras se mezcla la sal de la mas oscura profundidad de un mar con la sal de vida que habita en una lágrima.


martes, 9 de septiembre de 2014


   Pasear día tras días entre la tormenta y la calma es un castigo que yo no elegí, nació hace tanto tiempo que no sabría decir cuando. Caminar y caminar sin tener claro que haya un fin después de tantos kilómetros, pero siempre deseo otro paso más, otro metro más. Un sueño es un lugar demasiado solitario.

   ¿Cómo matar lo que te hace sentir vivo y no morir en el intento? ¿Cómo tapar el manantial que hace que todo fluya? No se puede cambiar el color del mundo con el que miran mis ojos. Me arrastro noche tras noche suplicando una nueva emoción y al amanecer golpea una nueva canción en mi cabeza.

   No hay nadie, no hay nada, solo un baile apasionado que nunca acaba. Risas, sí, y lágrimas, pues los locos también lloran y nadan en un mar oscuro que a veces se los traga. Los espejos hablan y señalan, son ellos contra ti, que no eres nada. sólo un niño en un lugar desolado llamado sueño.

   Y otro paso y otro metro, y aprendes y te adaptas, te habitúas a tu extraño universo y a tu fiel compañera callada, ella siempre está y si lo olvidas, su silencio te lo recuerda. Un corazón bombea sangre, el mío cantinelas, melodías y algunas palabras. Dile a un pájaro que volar es imposible mientras lo tienes encerrado en una jaula.



Entre polvo y silencio bailan algunas de nuestras esperanzas
Entre versos y recuerdos danzan las palabras
Yo soy el maestro de marionetas, que amarra con un sollozo cada secreto
Y hace que salte y juegue bañado por la luz de una estrella, estrella olvidada

Quiero desangrarme en palabras y ser por fin un ser completo
Quiero descomponer el sentido del tiempo y así ser el telón de tus sueños
Yo vivo y muero, siento y padezco el perfume de un deseo
El tacto perpetuo que en mí encuentra éste anhelo
Un mar bragado que arrastra mis sentimientos
El llanto lejano de una guitarra que nace de sensibles dedos
Y es por ti que si de una nota nazco, en un aplauso muero

 

martes, 2 de septiembre de 2014



   Se detiene la función, el mundo real y el reloj hacen un trato. Apenas hay distancia entre nosotros, desciende mi mirada desde el más hermoso cielo hasta el más cálido y ansiado infierno. La respiración comienza a hacerse eco en mis oídos, la paciencia y la cordura hace rato que huyeron de mi cabeza. Sé muy bien que está mal, sé muy bien que no es el momento, pero también sé que mi mente carece de voluntad.

   Me acerco sin ser consciente de mis pasos, centrado única y exclusivamente en el brillo de tus labios. Un animal ansioso por fundirse con la luz que refleja tu boca que se torna en sonrisa al ver la obediencia de mi ser ante el deseo. Mis ojos dicen no hay reglas, no hay limites, solos tu y yo.

   Se rompe el tejido que separa al rubor de la pasión, un mordisco acompañado de un gemido, el dolor se pasea dulcemente por el cuello mientras las manos descienden a ciegas buscando mas calor, mas suavidad, mojada delicadeza. No hay nombres, no hay pasado, ni futuro, el tiempo se queda observando como un voyeur al que no han invitado a participar. Se turba el equilibrio de dos cuerpos hasta caer entrelazados, unidos por el vaivén de las caricias, por el choque de besos, por el palpitar de la sangre. Besar y chupar, lamer y mirar, interrumpido solo por el sucio susurro del paraíso, por la lujuriosa voz del deseo justo antes de entrar. Golpea y agita, manantial que fluye entre la dura presencia del delirio, dos animales jadeando arañando la concepción del erotismo. Sube la marea arrebatando cualquier atisbo de egoísmo, solo dos cuerpos bañados por un obsceno anhelo.

   Quema la respiración, arde mi piel, golpea el animal, más fuerte, más duro, sincronizando el tic tac. Ata cada palabra a mi memoria, sabes que me endurece más, más, más...

   Precioso pecado bañado en tu mar, resbalan los besos con sabor a sal, anclado en tu espuma quiero naufragar.






martes, 26 de agosto de 2014


   Desgarra cada parte de mi que queda en tus recuerdos, quema cualquier atisbo de nuestro pasado, hunde en un el mar del olvido todo aquello que fui para ti, y aún así la noche me llevará de vuelta a ti como ahora te trae a mi.

   Mis sabanas no son más que cristales rotos que se clavan entre mis deseos, anhelando la forma en la que solías quedarte mirándome mientras mi mente se perdía en ese mundo lleno de canciones que a veces son los sueños. Y mi humana debilidad arrastra todo lo que queda de mi conciencia ofreciéndote mi cordura.

   Escribo y vives, canto y vives, sueño y vives, como se puede matar lo que jamás puede morir. Quiero sentir tu piel secuestrando mis gemidos, quiero susurrar rubor a tus sentidos, quiero bañarme en lo mas profundo de tu cuerpo, y con todo, siento miedo, lloro y siento miedo.

   Mortal que se arrodilla ante ti, Afrodita. Esos ojos que se posan ante mi, y me dan el universo en cada mirada. Ni Cronos y sus celos pueden hacer que el tiempo ande para ti y para mi. Ni el tiempo hacen que tu imagen desnuda entre mis brazos se borre de mi cabeza, y mi pecho sube y baja, y mi respiración se acelera, y el animal que soy vuelve a estar a tu merced.

   Otra noche sobre cristales, otra madrugada lamiendo mis heridas, otro mañana sin ti, desnudo mortal con media alma remendada y la otra media desgastada. Si tiene sentido tener voz es para poder vestirla con tu nombre.




jueves, 14 de agosto de 2014



   He bebido todo el odio que rezuma la noche. Susurros que se dibujan entre los secretos que encierran las sombras que duermen abrazadas a mí. He mirado a los ojos de esta oscuridad y he contemplado la calma que rodea la ira.

   Me ha consumido el calor que mana de los corazones, ardiendo entre la pasional prisión de nuestros anhelos, mis raíces han ahondado mas entre éstas ruinas, y han encontrado algo peor que el odio, algo mucho más potente. Mientras levanta la cabeza una quimera capitaneada por unas brillantes lágrimas, la luna a hurtadillas entra furtivamente para recordar su fantasmagórica presencia, y es testigo del nacimiento.

   Un pensamiento fugaz hace su aparición, haciendo que el presente se complemente con esa realidad que durante una época existió en mi cabeza. Se forma un nuevo continente para rodear mis raíces, y mi cuerpo parece entender que el descanso ha acabado. Se yergue el ahora, ni el futuro, ni el pasado.

   El protagonista hace su presencia, el miedo paraliza a todo aquél que conoce su nombre, pero aún más a todo al que ha conocido alguna vez su sabor. El va y viene, me hace a mí estar desnudo y sudoroso, consumiéndome entre placer y dolor. Solo soy un juguete para él, a veces me sonríe, otras me insulta, pero siempre lo necesito. Él ha hecho que yo me postre ante ti, me arrastre, mendigue un beso, y al mismo tiempo, me hinche en esplendor hasta someter tu cuerpo. Si soy hombre es por él, si sigo vivo quizás también, dulce ambrosía y fatal veneno, esperanza y tormento. Tiene miles de nombres, pero siempre viaja entre recuerdos.

   Fiero animal, dulce secreto, el odio te teme, te respeta el silencio, te visten de esperanza y la lujuria es tu verso. Sonrisa la bandera para un nuevo pasajero, desnuda el alma, desnudo el cuerpo, sudor y lágrimas, y muchos recuerdos. Y una canción...



jueves, 7 de agosto de 2014



   Soy como un insecto que trepa hasta lo mas alto de la habitación para respirar aire fresco, libre del más cruel parásito que existe, exento de humanidad. Sin ese olor a pena y sociedad que marca las reglas. Y mientras la melodía del reloj baila entre mis antenas, solo soy un puto insecto que tiene alas para volar y el viento le niega el permiso para hacerlo.

   Cansado de todas las veces que no me dan licencia para vivir, he subido a lo mas alto de mis sueños, y rozando la demencia, acariciándola, besándola, pasando lentamente mi lengua por su cuello, saboreando cada gemido que ésta me concede, he encontrado un punto de excitación que me hace sentir que mis alas por fin pueden desplegarse. Un animal que se arrastra vilmente por la habitación de repente descubre que arriba, justo donde la locura y la noche juegan a meterse mano, se encuentran las respuestas a tan absurdas preguntas.

   La soledad puede ser triste, pero siempre es necesaria, ningún cambio se hace a los ojos de nadie, ni siquiera a los de Dios, a Dios no le gustan los cambios, a ese bromista le gusta siempre que las cosas se queden como él las ha dejado, pero a los insectos nos gusta husmear y moverlo todo por aquí y por allá, incluso a veces, nos gusta desafiarlo con cambios en nosotros mismos, metamorfosis. ¿Evolución, involución, a quien coño le importa? Vuestro Dios nos puede aplastar en cualquier momento, pero nos deja con curiosidad para ver cual es la siguiente escena. Es como un crío que nos odia a todos, pero que está siempre tan ocupado en pelarsela que al final no hace nada.

   A veces no se que temen más, si mis alas o mis ojos, ambos suelo usarlos poco, ni me gusta lo que veo, ni tengo permiso para marcharme. Me conformo solo con predicar y contaros como vivir. Tiene gracia, un insecto contando como vivir, lo escuchan, no le hacen caso y mueren con esa mueca estúpida de "¡No puede ser que tenga razón!", así salís todos del matadero, solo sois ganado. Berreáis un poquito pero en cuanto el pastor os acaricia y os la mete, ya sois felices. Mientras yo me la juego intentando alimentarme de algún fluido derramado por tan celestiales criaturas.

   Pero siempre hay esperanza, desde aquí arriba os lo puedo decir, el mundo es mas hermoso desde las alturas. Nos abrazamos a los recuerdos, nos centramos en el futuro, y el mundo desde arriba sigue siendo mas bonito. Buscamos mejorar para tener un futuro mejor mientras recordamos lo precioso que era el pasado, y mientras el mundo en el presente nos enseña lo bello que es visto desde arriba.

   ¿Queréis saber como vivir? No me preguntéis a mi, yo solo soy un insecto buscando su Viuda Negra. Mirad el mundo desde arriba y él os contestará.




 

martes, 8 de julio de 2014


   Nazco del llanto del viento, mi huella navega entre los surcos del tiempo, juego a mostrar mis cartas cuando tus ojos se cierran en un suspiro. Soy yo quien cuenta las historias para que el mundo las haga reales. Soy yo quien emociona a la luna para que llore rocío. Soy ese mar en el que se bañan los sentidos.

   Mi don es vestir los sueños, adornar tu fantasía y hacerla tan tuya como mía. Soy yo quien decide cuando es hora de despertar y quien pacta cuando lo es de soñar. Juzgo las lágrimas dándole valor a los corazones. Soy quien borda los silencios para arropar mejor tus palabras, quien enciende los destellos que navegan entre las olas de tus playas, soy yo mundo quien decide lo que tu haces real y lo que yo hago absurdo.

   Soy él que se esconde entre los besos, acunando la humedad del deseo. Ángel en pecado y dulce sonata de infierno. Niño sonriendo y anciano emocionado. Perdida locura encontrada en un secreto y razón amarrada al sonido de un "te espero". Soy yo quien labra la mirada de un enamorado, quien la torna en anhelo, quien la pinta en "te quiero".

   Soy el hacedor de fe, duende en un bosque eterno, pastor de ilusiones condenado a un dolor sincero, sombra nunca anclada a su prisionero, dueño de furtivos ecos, conde en una estrofa perdida entre las sabanas de un sentimiento. Soy voz de una canción y música de un recuerdo.


jueves, 26 de junio de 2014


   Arrópame con tu manto, no dejes que entre en mí la humanidad, espántalos, no dejes que entren en mi cabeza. Miedo y Cobardía caminan de la mano y me miran desde los ojos del resto, balanceándose como dos niñas gemelas desde su columpio, mientras sonríen con la seguridad del campeón. Mi demencia es rebelde, no deja que ningún loco la influencie y después se mea encima una y otra vez humedeciendo de nuevo mis ya apestosos recuerdos.

   Caos, Orden, que mas da, a mi los dos me joden de una u otra manera, en esta partida siempre perdemos los mismos, somos el papel con el que se limpia el culo a Caos y la mano que es golpeada por la regla de Orden. ¡No te vayas sin llevarme contigo! En este rincón de mi maloliente conciencia aún queda un atisbo de esperanza.

    Se ha perdido la Poesía, el Romanticismo, en este nido de putas todos apuestan a su propia carta sin si quiera saber que mierda de carta les ha tocado. Son individualistas con miedo a la soledad, querida, no te das cuenta de lo injusto que es esto para alguien como yo, solo veo como se despedazan unos a otros por inercia, por no parar a pensar, a veces creo que en su culo y en sus cabezas se encuentra la misma materia prima.

   He perdido todo lo que nunca poseí y he cobrado mi libertad, he sido esclavo de miles de pensamientos y ha roto mis cadenas el no pensar. Las Teorías son solo un adorno, un adorno para atraer, para poder lucir nuestro intelecto hasta poder meternos en algún agujero. Nos pasamos la vida buscando un agujero, un lugar que nos de calma, paz, algún que otro orgasmo y una falsa sensación de seguridad. Tu sabes muy bien que no hay seguridad, tu conoces muy bien que no podemos escapar, que hay un destino, y tu nos lo traes en tus manos. Llévame, no me dejes aquí, en esta vacía cosmópolis, llévame contigo, llévame, Muerte, llévame.


viernes, 30 de mayo de 2014


   Las teclas de cada tentación son tocadas como una divina melodía que se pierde entre la cálida transpiración que rezuman tus labios. Un repertorio de sucios pensamientos se pasean por mis ojos justo antes de cruzar tu mirada con la mía. A veces confundir el deseo con el desprecio es sencillo, pues en los dos suele haber alguna chispa, incluso en ocasiones se mezclan en una mirada depredadora y dominante.

   Naufragar entre tus sucios pensamientos puede ser una pretensión por mi parte, mojar los míos con tus instintos puede ser un desafío, pero vivir entre fantasías ha sido siempre un buen compañero de viaje.Paso instintivamente la lengua por mis labios, empiezo a notar sequedad en mis boca, el calor parece empezar a hacer sus efectos, ansío que empiece a llover placer.

   Hincho mi pecho en cada respiración con mas profundidad, mi cuerpo hace ya tiempo que ha perdido la compostura, se pasean mis sentidos por mis instintos mas obscenos. Hace ya algunas palpitaciones que podría haber dejado de mirarte y cerrado la puerta a tan libidinosos pensamientos. MI cuerpo ya se ve inclinado sobre el tuyo empujándote contra una pared mientras una mano rodea tu cuello y me facilita el placer de encontrar tu saliva fundiéndose con mi lengua y la otra arranca de un tirón lo que instantes antes sería una pieza de lencería femenina extraordinariamente delicada, un trozo de suave tela impregnada del mas exquisito de los elixires que una mujer puede ofrecer, su empapada voluptuosidad.

   El whisky ya no calma mi sed, pues mi sed ahora es de tu boca, de tus gemidos, de tus jadeantes labios, de unos ojos entrecerrados que ya han perdido la oportunidad de disimular su desordenado decoro. Tu eres puta en mis sabanas y yo mendigo en tu lecho, déjame que entre en tu paraíso con la carne mas dura de mi infierno. Déjame morderte justo en el lugar donde los hombros y el cuello juegan a conocerse hasta que sea la piel la que me dibuje el placer en tu cuerpo.

   Un instante, una mirada, y una sonrisa picara en mis labios, pues, no se si pensarás lo mismo, pero entre sorbo y sorbo, yo a ti te he amado.




jueves, 15 de mayo de 2014



   Un hueco, una grieta por donde colarme, un resquicio por donde introducirme, una rendija para penetrar, solo un pequeño rincón en el que compartir mi existencia con la del resto del mundo. A los que oímos voces dentro de nuestra cabeza nos resulta complicado encontrar ese lugar, ese punto en el cual nos podemos sentar y contemplar el previsible paso de las agujas del reloj.

   Esta noche volvió la vida a visitarme, es agradable a veces, otras cruel, titánica a la par que efímera. Doña Vida viene a contarme sus cosas, y yo la contemplo embriagado por la magnitud de su belleza, cuando me mira a los ojos me llena por dentro con un calor difícil de explicar, una sensación que recorre mi cuerpo haciendo que centelleen mis sentidos, una electrizante melancolía, un murmullo de silencios que se arremolinan entre el sueño y mi conciencia. Se baña vida en mis recuerdos, y aún desnuda y hermosa, también tiene una funesta sonrisa, que hace que no olvide su salvaje esencia. Los que oímos voces pronto nos cansamos de la bestia Vida, por que a nosotros nos devora otro animal mucho más voraz si cabe.

   Conozco muy bien que tras estos cristales me contemplan, no se lo que hay fuera, solo se lo que me cuenta la exótica belleza de sonrisa gris. Los primeros recuerdos que tengo ya habitaban en esta urna, un arca hecha para un ser insólito, posiblemente sea la atracción mas barata de una deslucida feria, una alimaña enjaulada para el disfrute de todo aquel que se atreva a contemplarme, supongo que yo también echaría un vistazo.

   Lo curioso es como sin haber salido nunca de esta prisión de cristal, ya sepa que hay mas gente como yo, que somos muchos los que oímos voces, pero pocos, los que las aceptamos y escuchamos. Vida sigue cantándome esa canción, la que me hacía llorar, la que me habla de un mundo de hermanos que se matan unos a otros, un mundo donde amar a veces es tabú, donde unos trozos de papel y metal dominan la conciencia generalizada, donde la gente ya no canta durante su quehaceres. Los que oímos voces dentro de nuestra cabeza, siempre lloramos al escuchar esta triste canción.


jueves, 8 de mayo de 2014




   De cenizas mi rostro se cubre, el miedo puede ser un hedor demasiado profundo y difícil de quitar. Gris acento que rodea todo lo que mis ojos contemplan, debo estar en ese justo instante en el que el verano y el otoño se encuentran cara a cara, un instante que en este lugar es eterno. No se bien como he llegado aquí, ni cual es mi fin, solo se que en mi garganta aguarda un sollozo desde el primer momento que cruce la puerta a este desierto en blanco y negro.

   Reconozco que estos hilos tienen sus ventajas, al menos no tienes que preocuparte de tomar decisiones. Mis ojos perdidos entre el negro maquillaje contemplan mis extremidades con una tranquilidad que aún me sorprende más que mi llegada a este lugar.

   Una voz en mi mente te nombra, disimulo para que Cordura no me abandone y me deje solo con su hermana Demencia, en el infierno es fácil quedarse a solas con tan incomoda acompañante. Te sigue nombrando y yo solo contemplo la cenizas de mis pies. Todavía no se como pude sobrevivirte, todavía no lo se.

   Hay muchas otras sombras que se arrastran a mi lado, también son guiados por sus hilos, algunos murmullan, otros solo lloran. Tu nombre sigue resonando en mi cabeza, si pudiera golpearla lo haría, no necesito que nadie me recuerde que tu te fuiste y yo no. Algo húmedo resbala por mis mejillas ahora, casi tengo la misma sensación de opacidad que cuando estaba vivo. Otra sombra llorando que arrastra sus pies sobre la ceniza después de todo, al final en este infierno todos somos eso, marionetas.




viernes, 2 de mayo de 2014


   Todo el peso que un ser puede soportar, todo el dolor que un alma puede albergar, todo las emociones que una lágrima puede guardar, eso es el atardecer de un hombre triste. Miles de recuerdos que se aglomeran entre las sabanas de una cama maltratada por el silencio. Sabes que lloro a la vez que sonrío, eso siempre te hizo gracia, y ahora ya no estás para reírte de mí.

   En mi febril fantasía puedo volver a tener la mirada del niño triste y bajar los muros que han tapado todas mis debilidades, ahora estoy indefenso y solo, sollozando intentando abrazar hasta el último atisbo de tu figura, de tu olor, de tus caricias, de como me decías que todo iba a salir bien aun viendo en mi la sombra de un fracaso, de como me abrazabas y consolabas mis miedos.

   Donde se disfraza un "te echo de menos" para convertirse en solo un gesto perdido en mis labios, donde se pierde una caricia marcada por la fría mano de la distancia, ahí te encuentro. Solo sé que cuando el paso del tiempo de su veredicto siempre habrá un rincón en mi cabeza para emocionarme pensando en que alguna vez en la vida he amado de verdad.

   En algo tan pequeño llamado pecho se pueden tener tantos manantiales brotando a la vez, y el niño temoroso de lo que depara el mañana se olvide de todo un momento para romper el dique de sus sentimientos. Solo un abrazo, solo una caricia, solo un beso.


jueves, 1 de mayo de 2014


   Mis zapatos viejos ya, narran mi historia. Me miras con miedo, y no me gustan los cobardes. No soy el mas sabio, no vengo a dar lecciones a nadie. Lo único que aprecio de las personas con el tiempo es la virtud de saber retirarse antes de cagarla aún mas, y es una virtud poco común.

   Se doblega la ignorancia ante el miedo ¿Quieres jugar la partida? Danzamos al compás del reloj mientras me miras a los ojos, mantén mi mirada, ¿Temes mi sonrisa? Tengo sed, quiero beber de tu esperanza, desarmar tu seguridad, que te arrodilles ante la magnitud de tu estupidez. La hiena jamás puede competir con el león.

   El odio es una herramienta que ya tiene la moldura de mis manos ¿Crees que odiar es fácil? Es todo un arte llegar a odiar sin distracción, sin ningún tipo de empatía, sin nada de piedad. Pero, tranquilo, a un insecto como tu es fácil tenerle asco, así que facilitas mi labor.

   Una bofetada te hará comprender lo crudo de la violencia que nace en mi. Cada golpe que doy es mas fuerte que el anterior y cada golpe que recibo excita más mi odio. El ser que habita en lo más oscuro de mi mirada ya está aquí, y no se va sin su ración de sangre. Ya habrá tiempo para arrepentirse, de momento solo quiero verte llorar.

   Debiste hacerle caso a tu intuición y callar tu boca justo en el momento en que tu espalda se agitaba por el escalofrío que mi voz producía en tu piel. Tú ya has tenido tu tiempo para arrepentirte.


martes, 29 de abril de 2014



   Mírame a los ojos, sigue alimentándote de mi, saborea hasta el último ápice de mi carne. Llena tu vacío con el punzante gusto de mi más oscuro ser. Exprime hasta la última gota de mis servicios.

   Mis alas hace tiempo que se quemaron y sus cenizas cubrieron tu piel, tapando el pudor de tu inocencia. Ya no pones la otra mejilla, ahora miras de cerca y atrapas el olor del momento, la presa ya es cazador. Que bello es el sonido del precinto al romperse, un precinto que jamás se volverá a restaurar.

   Ahora tu sonrisa tiene un toque mas interesante, un dulce balanceo entre la niñez y la demencia. Desde que aceptaste mi presencia en tu corazón sonríes mas a menudo ¿Acaso la intensidad de una vida no se mide por las veces que sonríes?

   Muerde, haz que el dolor se mezcle con tu dulce saliva. Deja que las sensaciones fluyan, desnúdate de estúpidas normas que ni tú ni yo hemos aprobado. Es hora de que seamos uno, es hora de gritar, de soltar amarras. El barro mancha cuando tienes algo preciado que manchar, cuando vas desnudo el barro tapa las heridas. Y cuando el dique se rompe, todo lo que nos rodea se vuelve barro. Llega la cuenta atrás, el tic tac del corazón cada vez se hace mas intenso antes de explotar. Bang.






lunes, 21 de abril de 2014




 
                                                INNANA

   Ven, muéstrame otra vez de que estoy hecho. Empápame de tu dulce humedad, derrumba mi cordura para postrar mi maltratada conciencia ante el manto de tu belleza. Miénteme y maquilla mi realidad para darme un sentido, un camino, una bocanada de aire.

   Derrotado está tu hijo y sonriendo por ver la magnífica maniobra de un enemigo que me confunde con multitud de disfraces. Y aún derrotado me sostengo apoyado en el frágil fragmento del sonido de mi voz, calmándome a mi mismo, acariciando mis desquiciados sentidos con una voz dulce y profunda. Toca mi piel para mostrarme que aun mi sistema nervioso me informa de algo más que el dolor, resbala por mi espalda para tensar mis músculos y mis tendones con un acto reflejo de la vida que aún queda en mí.

   Prepara mi cuerpo para otra lucha con tu frío masaje y desnuda mis ojos de dudas como tu solo sabes hacer. Mi figura erguida recupera poco a poco el aliento que había perdido en un eco tan doloroso que haría olvidar a cualquier ser la posibilidad de soñar con algo bello. Despierta, comienza a palpitar, se hincha mi pecho, tus manos me envuelven, pegan la ropa a mí piel. Todo vuelve a comenzar, de nuevo, y la sonrisa se hace mas grande, pues es para lo que estoy aquí, un manantial que se hace caudalosa desembocadura sobre un mar en calma que rompe en tempestad. Explota otra vez hasta que el cansancio queme mis articulaciones, que el dolor se mezcle con la salvaje fricción.

   El ciclo vuelve a comenzar soy consciente del solitario laberinto en el que nos encontramos, soy consciente de todo lo que apesta en esta cloaca, conozco la naturaleza del hombre, he probado el metálico sabor del odio, lo tengo bien aprendido. Quema, me deshace la locura en partículas que mojan sutilmente como el salpicar de una ola sobre la parte mas alta de la roca. En el choque se descompone todo lo que soy, pero sigo sonriendo, después de todo, ya estaba derrotado antes, que mas da perder. Y en la soledad del perdedor, vienes y marcas con tus besos el cristal de mi habitación.



 

viernes, 11 de abril de 2014



   Pido perdón por noches sin dormir, por abandonar el deseo de descansar, por recorrer en secreto con mis promesas los vacíos sobres de cartas nunca escritas. Por arañar recuerdos e intentarlos bloquear en mi mente antes de hacerse borrosos ecos con el salado beso de una lágrima.

   Pido perdón por no impedir que en mi tristeza se dibuje tu sonrisa sellando mi orgullo con una bofetada de debilidad, vulnerable prisionero de la mas pesada cadena que puedo tener alrededor de mi cuello, la ausencia de unos labios que aún resuenan al besar cerca de mis oídos.

   Pido perdón por ser incapaz de detener la búsqueda de tu olor en la oscuridad, por no arrancar la sentencia del tiempo del plano mas físico, mi animal necesita de tu esencia para acallar el ansia por tu ser.

   Danza la nostalgia al compás de la música de tu risa, y cuando la realidad golpea con toda su crueldad la única nota que queda es el mas mudo abismo, pues un mundo sin tu risa solo es un oscuro hueco. Y tu nombre, aparece cuando nadie lo ha llamado y se queda, contemplando mi delicada confusión como un niño ante su pequeña mascota.

   Y aprieta un nudo que hace que el manantial que después surge me recuerde las frases de una canción titulada Fragilidad, "los suspiros son la voz del que guarda mil te quieros y un perdón, en la senda de tu piel se perdió al deambular el perverso roce de la soledad"

   Viento arrópame esta noche, haz que mi piel sienta aunque solo sea tú pobre plagio de una caricia, haz que mi cuerpo desnudo enmudezca su llamada al mejor atuendo que puede tener, las caricias y besos de una mujer.

jueves, 3 de abril de 2014





   Desciende el pecado en cada paso que el tiempo ha marcado en mis cadenas. Y soy tu esclavo, un vil gusano que se arrastra por una caricia, que jadea como un perro esperando a que le tiren un hueso. Y en mi patética existencia solo existe un sentido, un camino, un movimiento repetido una y otra vez, echarme bajo tus piernas, como el animal que soy, un animal enjaulado dentro de tus gemidos.

   Suéltame el collar, deja que mi ser se yerga a lo largo de toda su devoción, déjame agarrar tu melena y arrastrar mi lengua por toda tu espalda, violar tu mas humedad intimidad como el animal que soy, un animal sediento de tus gemidos.

  Ten piedad y concédeme el placer de mancharme de tu espíritu, que vuele libre, que cabalgue entre el roce de telas que nada saben de amores castos y puros. Resbalan nuestros mas internos apetitos y nos devoramos en la depravación más clemente.
 
   Soy ese ser que quiere ser poseído por cada sucia palabra que salga de tu ardiente boca, y tu solo me miras y sonríes. Pervierte mi conciencia como si de una marioneta se tratara, manipúlala, viólala, destrózala, pues mi voluntad es la puta que está a tu merced.

   Vuelve a ponerme el collar, ya me has exhibido, ya has jugado con tu usado juguete, solo tiras de mi cuello para llevarme a donde te place. Y mi única misión es ir donde mi ama quiera, pues solo soy un animal esperando que mi dueña me de una caricia, un animal adicto a ese dolor, adicto en una prisión entre la melodía de un aplauso y los ecos de una canción





lunes, 10 de marzo de 2014



   Cara a cara, nos miramos, sonríe, se sienta junto a mi. Sus ojos entran en mí, me da miedo y a la vez confianza. Parece por momentos un vagabundo y en otros un rey exiliado escondido de la humanidad que aún guarda un brillo noble en su mirada.

   Le pregunto pero de mi voz no sale nada, su sonrisa se extiende aún más. El silencio nos acompaña, nos sirve, nos acomoda. Sé lo que quiere y él sabe que lo sé. La Noche baja y nos saluda mientras danzan las Dudas alrededor de una solitaria palabra, Libertad.

   Hace años que no hablábamos de esta forma, pero hoy se sentó, vino a verme y su silencio me contó cosas que ya conocía. Midiendo lo mismo el parecía mas alto, parecía inmenso, eterno, el principio de un llanto acabado en sonrisa y el final de una sonrisa que se tornaba llanto. El circulo del tiempo entre las manos de un solo hombre y en sus labios las quejas apagadas de tantos y tantos años, el perdón de un linaje y el rencor de él que nunca olvida.

   Un abismo frente a nosotros y la Noche charlando con la Soledad. Él coge mi mano y me invita a saltar. Los ojos de un anciano que vi de niño vienen ahora a mirarme siendo los de un niño. El miedo ha desaparecido pues en su calor encuentro lo que buscaba y el abismo ya no es tan oscuro ni tan profundo. Ambos saltamos mientras entre risitas Noche y Soledad nos señalan.

   Sentado junto a un lobo ha venido Amanecer a verme. Un lobo que me da miedo a la vez que confianza.


lunes, 10 de febrero de 2014


   La oigo llegar, me quedo petrificado, sin poder moverme ante su presencia. Ella sonríe, sabe que me posee. Levanto los ojos, esos ojos, húmedos, tintineantes como dos estrellas de invierno. Es tan fugaz y perecedero a la vez que intenso, una eternidad apagada paulatinamente en la huida de un suspiro.

   Cegado ante su resplandor, sin poder contemplarla, en mi mente, le pongo rostro, unas veces tristes, otras apasionados. Una boca que me cuenta quien es, que susurra lo que mi voz debe cantar. Me roza con delicadeza, después, muerde y envenena toda mi consciencia, haciendo de mí un vil títere. Me arrodillo y suplico que nunca se vaya. Su cuerpo es labrado por mi imaginación, su piel unas noches de inocente palidez y otras de morena pasión. Unas veces experiencia excitante y otras juventud atrayente.

   Musa no vuelvas a marcharte, pues mi angustia empieza con el último eco de tus pasos. Me ahogo, no puedo mas que exhalar suspiros, cuando estás las palabras corretean entre algunas historias vividas y muchas otras por vivir.

   Te visto, te doy vida, te doy gracia y elegancia. Eres mi todo durante ese instante, sí duras un latido, ese latido es por y para ti, esa sangre que se mueve en mis entrañas es movida en tu nombre. Mi mente esta centrada en tu respiración, en como sube y baja tu pecho, en como el universo se pliega, se contrae hasta perderse en tus ojos. Sí hay un recuerdo es tuyo, sí hay un futuro es junto a ti, y sí se vive un ahora es para ti.

   Ya, ya se marchó, se fue, se apagó el resplandor, la luz que cegaba a la realidad,  sobre nostálgicas sabanas queda su olor y sobre ellas escrita con mi letra una canción.

lunes, 27 de enero de 2014



   Soy capaz de devolver palabras a un silencio viejo y efímero que corta con su frío manto cualquier atisbo de esperanza. Soy quien puede tejer las iniciales de un latido entre el cálido hálito de la soledad. Nobleza onírica hecha del recuerdo de mi estirpe.

   Soy quien despierta a la Luna mordiéndola, arañando su espalda para que se arrastre hasta vuestros sueños, para que moje vuestras sabanas y mendigue vuestros lujuriosos besos.

   Danza obscena y pausada que atrapa miradas haciendo al tiempo sumiso, vasallo, esclavo, bufón infinito. La adormidera se posa en mis parpados para sembrar la nueva visión. Acaba conmigo, elévame hacia el altar de tus deseos, déjame ser quien cargue con tus lamentos.

   Y busco una mirada, solo una que despierte de vuestro sueño, que os haga postrar ante tan grandioso reino, pues mi deber es atenderos, serenar vuestro recelo, callar vuestros miedos. Arrodillaos ante lo imposible hecho verbo.

   Soy Marques de mil anhelos, Duque de un millón de quimeras, Señor de cientos de deseos y vagabundo en un irreal imperio. En la voz guardo mi hierro, en la palabra el blasón que me guarda,  en el silencio se esconde la audacia y en mi mirada esta mi ejercito.



   Un mundo sin arte sería un infierno.

lunes, 20 de enero de 2014


   A veces contemplamos desde una discreta ventana, observamos el mundo que hay fuera desde el mundo que llevamos dentro. Algunas veces son simpáticas las imágenes, otras, son sólo momentos patéticos que hacen que me plantee si deberíamos empezar a negarnos a compartir el aire con algún compañero de especie.

   Ya me he saltado en varias ocasiones la norma del ¿Que dirán de mi? Y otras me he limpiado mi soberano trasero con la regla de "Yo se más que tú aunque mi vida sea una mierda". Soy un hombrecillo que delira, un pobre iluso que piensa que alguien en el mundo está dispuesto a prestarle algo de atención.Un egocéntrico ser que cree que puede escribir algo que sea interesante para el resto de la humanidad, y en ese momento tener los focos sobre él como si fuera una Marilyn cualquiera cantándole a un excitado Kennedy.

   No se a cuanta gente le debe importar mi existencia, ni si el mundo estaría mejor sin mi la verdad, pero si es cierto que a veces es mejor no opinar, ni dar tanto tu punto de vista en general. Es más inteligente no hablar de experiencias propias, ni de conclusiones sacadas a raíz de un pensamiento, incluso me atrevo a decir que creo que la mayoría del tiempo, nuestra voz debería estar a un volumen lo suficientemente bajo como para no molestar al resto del coro.

   Pero si hay algún oído dispuesto a acercarse a mi bajada voz, a mi estúpida existencia, a mi particular manera de ver el mundo, la música, la vida, y sacar algo positivo de mis desvaríos, merecerá la pena tener este pequeño momento egoísta llamado vivir.

   Ahora ponme el bozal y vuélveme a meter en la jaula. Seguiré contemplando esta absurda broma de mal gusto llamada Mundo. Y cuidado, procura que no me escape.

lunes, 13 de enero de 2014



   No hay nada como levantarse pronto y hacer algo de ejercicio. Quizás sea una costumbre un poco olvidada, pero la he retomado desde hace tiempo. Es un momento perfecto, equilibrado, donde el mundo se empequeñece, un rítmico latir, música, viento, una tímida lluvia coqueteando con mojar la enmarañada coleta y mi jadeante respiración.

   Hay momentos en los que pararías, pero tu voluntad hace que consigas acabar, que sigas adelante, aprietas los dientes, sonríes y sigues. El sudor resbalando por la frente hasta la nariz, por las mejillas, la camiseta pegada al cuerpo, y una innegable sensación de libertad.

   Cuando todo ha acabado, cuando ya estas duchado, con el pelo mojado sobre la espalda, sentado degustando un té, eres consciente de lo significativo que es un momento así en la vida. Me preparo para seguir con esa comunión, con la cita deseada, con contemplar a esa musa que hace que el tiempo carezca de sentido. Con degustar de su boca un tan anhelado suspiro que me invite a secuestrar el calor de su piel, a arrancar el olor de su cuerpo para hacerlo mio aunque solo sea un instante, a acariciar su húmeda libertad antes de adentrarme para servir sus deseos. Somos esclavos de las musas.

   Mañana ya purgaré mis pecados en una montaña llamada mundo real. Ahora, después de la natural comunión con mis instintos, dejadme a solas con mis musas.

 

miércoles, 8 de enero de 2014




   El principio del año es complejo, se reflexiona sobre todo lo acontecido y se afrontan nuevos retos. La verdad. Tengo un año por delante difícil y a la vez muy emocionante, cosa que me hace sonreír.

   Hace unos días estuve en el lugar donde empezó todo. Donde una canción fue grabada en lo mas profundo que llevo dentro. Hay cosas que creemos haber olvidado pero que no se van, que quedan agazapadas en un rinconcito esperando a ser visitadas de nuevo.

   Aún soy un niño, por mucho que intenten disimularlo las canas de mi barba, aún soy un niño. Y aquel recuerdo lo demostraba, y me hablaba al oído contándome que lejos, tiempo atrás, un niño subido a un tejado soñaba con volar, con dejar esas cadenas que le amarraban al suelo, que lo anclaban a un desesperado mañana.

   Ese recuerdo se sentó frente a mí, en la oscuridad, apenas una silueta de pelo corto despeinado, con voz calmada y culpable me relataba cosas y yo asentía entre alguna tímida sonrisa. Gracias a ese recuerdo volví a comprender, pues las personas olvidamos comprender  y tienen que venir los recuerdos para que lo hagamos de nuevo.

   Entendí que tengo que dar gracias por gente que me rodea, dándole sentido a mis pasos, que hay mucho por hacer, que mirar atrás para regocijo de malos momentos no es buen ejercicio, que la humildad es el principio de una conversación, que debo respetar que los demás se equivoquen. Mi peor defecto es despreciar al que no sueña, quizás sea lo más difícil de cambiar en mi carácter.

   Aprender de nuevo, aquella silueta en la oscuridad, me hizo aprender de nuevo, y me perdonó. Ahora doy gracias por todo eso, que otros no ven, que poseo. Amigos, familia, gente que me aprecia y me respeta, grandes compañeros que he tenido y que tengo, tanto en la música como en alguno de los trabajos que he realizado en mi vida, no son solo nombres, son recuerdos, sonrisas, todo eso que aquel recuerdo me volvió a destapar.

   Aquella figura despeinada que tenía frente a mi en la oscuridad me enseñó que yo no sería quien soy si no fuera por esas personas. Que las palabras son solo sonidos si no hay oídos que las escuchen. Que las lágrimas solo son un acto más si no hay nadie para ayudar a acabar con ellas. Que una canción solo es ruido si no hay alguien para cantarla contigo. Y aquella figura despeinada sobre el tejado en aquel lugar hace mucho tiempo, pidió un deseo a la Luna y la Luna con una leve brisa, le contestó.