jueves, 9 de febrero de 2017




-Aquí estamos, compartiendo un par de cervezas y un cigarro. ¿Que pasa que en el más allá no hay mierdas de éstas?

-No me toques los huevos con preguntas del otro barrio, no no hay mierdas de estás. No hay lo que hay aquí, hay otras cosas.

-¡Joder eres mi yo muerto, te apareces en el salón de casa que casi me da algo y no puedo preguntarte! ¡Hasta después de muerto soy un gilipollas!

-Ja ja ja, por que iba a cambiar eso con la muerte, gilipollas en vida, gilipollas muerto, con peor olor y más paliducho, pero gilipollas al fin y al cabo.

-¿Por que tienes el mismo aspecto que yo ahora? ¿Acaso muero pronto?

-No, los palmolibe podemos elegir el aspecto con el que nos presentarnos a vosotros, pringados. Es menos traumático para ti  verme igual que estás tu ahora, si me presento mas viejo quizás no me reconozcas y paso de enseñarte lo degradante que es la vejez.

-Palmolibe, encima con guasa.

-Traeme otra birra anda, olvidaba lo buena que estaba una rubia fresquita.

-Joder, y encima me gorroneas.¿Bueno que eres, un angel, un espectro, un demonio, un puto rockstar que se me aparece para que le escriba una canción a la muerte?

-Calla y escucha, siempre has hablado demasiado. Tienes claro como quieres vivir, y eso me permite aparecerme ante ti, charlar, gorronearte e incluso gastarte alguna broma. No voy a alterar ningún orden, estas lo suficientemente chiflado para no adelantar la última canción, además nadie iba a creerte.

-En eso tienes razón.

-No importa lo que viene después, solo este cigarro y esta cerveza. Este tiempo, el ahora, las 22.31 del 9 de febrero de 2017. Esta canción de Savatage, este tono de voz, la ropa que llevamos puesta, la temperatura actual, todo esto, el ahora es lo realmente importante, se que eres consciente de eso, pero en vez en cuando el jefe quiere que os lo recordemos, y como por ti velan muchas personas es preferible no enfadarlas y hacerlo de una manera más original.

-Vaya que profundo.

-Gilipollas vivo, gilipollas muerto.

-Gracias mi yo palmolibe.

-Escucha, has tenido la muerte muy presente en los últimos tiempos, es justo que ella se acuerde de ti de una manera más amistosa.

-Menuda amiga tengo.

-¿Desde cuando no echas un polvo?

-¿Y a ti que coño te importa?

-¡Fuuuua como echo de menos echar un buen casquete!

-Eres el puto muerto más informal y capullo que alguien puede imaginar.

-Pues demente de los cojones, te informo que formo parte de tu imaginación.

-Esto es subrealista, pero tienes parte de razón, de mi cabeza pueden brotar las cosas mas inverosímiles.

-Por lo único que se te va a recordar es por las cosas realmente buenas que has hecho en vida, en las que te has dejado una gota de alma. Esas cosas que no tienen más interés que vomitar toda esa mierda que llevamos dentro del envoltorio que el jefe nos da cuando nacemos.

-El jefe da vacaciones por lo que veo

-El jefe tiene un extraño concepto de los derechos laborales, jajajajaj. Es un hijoputa.

-Ya, eso lo sabía antes de tu visita ¡Menuda epifanía me traes!

-Llevas media hora menospreciando a tu yo muerto, la gente que este leyendo ésto estará hasta los huevos de tu poca educación, pedazo de burro.

-La gente que este leyendo ya se hará una idea de como tengo que tener la cabeza, churrita. Ensayo sobre demencia y muerte.

-Bueno, me marcho, como presentación no ha estado mal. ¡La próxima vez pilla Alhambra, como me gustaría volver a tomarme una de esas verdes!

-El fantasma borracho, que cabrón. ¿Y ahora donde te has metido? Bah, me deja hablando solo. Al menos alguien me hizo compañía esta noche. Tiene gracia, mi propio yo muerto, tiene gracia.