martes, 29 de diciembre de 2015


-Hola Niño Canción.
-Hola Viento. ¿Que vienes a contarme?
-¡Ja,ja,ja, no siempre cuento cosas, en ocasiones solo vengo a silbarte! Dijo esto y siguió dando vueltas alrededor. Viento es el segundo de los 4 hermanos. Brisa, Viento, Vendabal y Torbellino. Es el más bromista de ellos, su melena es incluso mas larga que la mía. Un jovenzuelo cubierto de polvo que a veces cuenta historias, otras dedica alguna canción con ese tono tan fino que a unos hiela la sangre y que a otros despierta de su sueño, pero lo que más le gusta hacer a Viento es tirar pequeñas cosas, le encanta vernos recogerlas.

-¿A donde vas por este camino?
-Viento no preguntes tanto, no eres el que mejor guarda los secretos, y estate quieto un poco que me tienes mareado.
-El viejo me ha contado que te diriges a ver gente.
-El viejo Mar a veces oscuro y profundo, otras, transparente de más. A él no le gusta que yo vaya con los humanos.
-A mi tampoco, son estúpidos.
-En tu familia quitando a Brisa todos estaís en desacuerdo con la humanidad, sois libres, no se por que ese rencor.
-Niño Canción, son una plaga, son avariciosos, lo arrasan todo.
-Es cierto, pero también tienen cosas que me gusta contemplar. Anda, vete a enredarte entre la copa de esos arboles y dejame tranquilo con mi caminata.

   Tras sacarme la lengua y dedicarme una refrescante pedorreta, Viento se fue, y me dejo solo con el Gentleman Sol. Al rato de ir caminando mientras tarareaba una canción un poco triste apareció Nostalgia. Una hermosa mujer, a veces joven, a veces vieja, cada vez aparecía con una edad diferente. Melena por encima de los hombros. labios finos, ojos grises, profundos, con un tono solemne que contrastaba con esas marcas en su rostro que solo aparecen de tanto sonreír. Olía a noche, y a Otoño, y al dulce olor que tienen los recuerdos.

-Hola Nostalgia ¿Que te trae por aquí? Tras mi pregunta, ella solo me miró y me dedico una sonrisa. Hoy no quería hablar, Nostalgia solo habla cuando ella quiere, todos aceptan eso pues ella puede cambiar el rumbo de las cosas.

   La joven siguió junto a mi sonriendo al oirme cantar y de vez en cuando tirando de un mechón de mi melena para avisarme de que seguía allí.

-Siiiiii no se me ovlida que estás aquí, sabes muy bien que siempre te tengo en cuenta y que me acompañas durante muchos momentos de mi vida. ¿Pero a veces no podrías ser un poco mas sutil Nostalgia?

   Tras un buen rato los dos en silencio cuando me quise dar cuenta ya no estaba junto a mi. Pero lo que si aparecio ante mis ojos fue una Torre, grandiosa, magnifica, se alzaba hasta el cielo, iluminado con el rojizo mirar de Sol que ya se preparaba para irse a descansar


miércoles, 2 de diciembre de 2015



   Sentado al borde del precipicio, observándolo todo. Mis ojos se mueven de acá para allá contemplándolo todo con fascinación. La vida es hermosa y cruel a cucharadas iguales, un dulce néctar que muchos lo toman de golpe y otros disfrutan lentamente.

   Frente a este nuevo amanecer mi rostro agradece las nuevas caricias de mi amigo Sol. Cuando era pequeño no entendía por que la gente no podía verlo. Después me acostumbre a mentir y seguirles la corriente. Me decían que era una esfera luminosa, menuda estupidez, un caballero ingles, elegante, rubio, con un reloj en su chaleco que sacaba constantemente para nunca llegar tarde a su cita con el mundo no era una esfera.

   Lo saludé alzando un sombrero imaginario y bajando ligeramente la cabeza en un gesto de cortesía y el me devolvió el gesto. Me tiré al vacío, abandoné el balcón de aquél abismo para ir a dar un paseó, ya estaba harto de estar sentado en aquel acantilado. Justo al posar mi pie en el último escalón antes de llegar al mar, la roca mas cercana a éste, el mar me frenó de golpe con una ola que humedeció mi melena.

-¿Hoy estas de mal humor eh?
-Yo soy así, no estoy ni de buen ni de mal humor, hay días de calma y días de tormenta, yo soy así.
-Ya, ya, viejo gruñón, hace tiempo que me habría enfrentado a ti, pero con el paso del tiempo aprendí que es tu carácter y que nada puedo hacer para cambiar eso. Otra ráfaga de espuma perló mi rostro mientras contaba esto.
-¿Me imagino que quieres pasar? Ya sabes cual es mi condición.
-Ja,ja,ja, Viejo, la verdad que sería un placer caminar sobre tus aguas sin que me devoraras. Pero si no te importa te cantaré un poco más tarde, quiero ir a pasear.
-Bien, pero yo elegiré la canción.
-Vale, viejo gruñón. El mar se calmó para que yo posara mis pies sobre sus aguas. El viejo me contemplaba con esos ojos azules cristalinos mientras se mesaba su barba y fumaba en su pipa. La niebla que expulsaba con cada calada lo envolvía todo. Muchos hombres han sido devorados por esos ojos azules.
-¿A donde te diriges niño canción? Me preguntó con esa voz tan profunda que hacía retumbar todo bajo mis pasos.
-A observar al mundo, a la gente, la risa llena de vitalidad de los niños, y la sabiduría escrita en los ojos de los ancianos. 
-Y el odio que mana de sus malvados actos.
-Ja,ja,ja, no seas gruñón Mar. En la naturaleza hay mal, tu mismo has inspirado canciones de dolor y tristeza. 
-Así es, pero no guerras y hambre, ni odio y pobreza por ambición y egoísmo.
-Son fascinantes, incluso en sus días mas sombríos.

   Cada paso sobre el suelo cristalino me acerca más y más a aquel lugar donde viví mis primeros días. Todo es tan relativo aquí, todo cambia tanto con respecto a como ellos lo ven. Es muy interesante descubrir lo que ellos llaman Física, Leyes, Ciencia, Justicia. En este universo las cosas no son como ellos creen, en mi mundo todo es diferente, lo que me atrae es ese pequeño momento en que mi mundo y el de ellos se toca.