martes, 28 de octubre de 2014




   Cada noche me traga la oscuridad, me engulle, me devora junto con casi todas mis esperanzas. Consumido por mi soledad, solo me queda una luz que seguir. Late y golpea, salta, salta, golpea, mis gritos aquí ya no tienen sentido, no hay oídos a los que molestar, así que solo me preparo, me preparo para ese momento.

   Aguantar, apretar los dientes y aguantar. Mi mente esta agotada, en esta cárcel el silencio siempre anda contándome cosas. Los recuerdos torturan mientras la desidia me hace más preso si cabe de estas cuatro paredes. Nadie me contó que vivir era esto, pero acepto mi destino.

   A mi cabeza vuelven los mandamientos de una canción que repito una y otra vez en forma de oración. Solo queda esa luz y a ella me aferro. Mis palabras brotan como sangre de una herida, forman frases que junto a esa melodía dan sentido a mi mañana. De que sirve llorar en una oscura cárcel, de que sirve reír preso en estas cuatro paredes, de nada, pero lo hago.

   Le robo al tictac de mi pecho un poco mas de brillo para esa luz. Esperar y prepararme, esa es mi determinación. Una esperanza baila entre los acordes de esa canción, y el recuerdo de ella hace que mi lucha sea solo un leve rasguño, la luz brilla reflejándose en el sendero que ha corrido mis lágrimas y hace que mi sonrisa en este momento tenga un poco mas de cordura bailando en la comisura de mis labios. Esta es mi condena y la voy a cumplir, por ti.

   Juro que de mi pecho a nacido mas odio del que un hombre en su sano juicio puede soportar. He odiado hasta casi no poder respirar. Me ha consumido hasta el punto de no ver. Y ahora, cuando encuentro es luz, mis ojos se derraman por aquel hombre mientras mi sonrisa brota por éste. Cada vez veo mas cerca la luz, cada vez se aflojan mas las correas de mi tortura. Lo único que puede salvarme es amar hasta dejar de respirar.




jueves, 23 de octubre de 2014



   Desnuda tu miedo, desnúdalo para mi, haz que se muestren tus peores temores ante mi, te juro que los haré míos. Derrama tus lágrimas, déjamelas ver, haz que desarraiguen su dolor, muéstrame su esencia, su fundamento. No guardes dudas, cuéntamelas todas, quiero saber que telón es el que tapa tus sueños.

   Toma mi voluntad de escudo, haz tuya mi mirada para enfrentarte al mañana. Permíteme ser el peón para tus batallas. Sacrifica mis esperanzas para hacerlas tus realidades, haz que la sabia de la vida arranque de mi libertad un labrado torreón que alce tus ambiciones. Yo solo existo para arrancarle al destino un suspiro de pleitesía ante ti.

   Acepta que tu tristeza abandere mi sonrisa, tolera que mi piel cubra tu calor, recompensa mi devoción pronunciando mi nombre. Elígeme a mi como secuaz de tus deseos, como sacrificio ante tus lamentos, como ángel caído de tu cielo.

   Deja que purgue tus pecados, que golpee tu nombre en mi pecho, que lleve tu palabra a las puertas del eden. Tengo sentido junto a ti guardando tus besos. Adquiero valor si sangro tus anhelos. Vivo por, para y en ti, y sin ti, solo soy un espectro.



martes, 21 de octubre de 2014




   Perdido el norte de mi conciencia a la deriva naufragan los besos desembocando en cada reglón torcido de nuestro pudor. El pecado se ha vestido de nuestro cuerpo y los gemidos golpean contra el silencio. Solo somos dos fieras presas del instinto.

   Si hay algo divertido es la suciedad. Si hay algo prohibido, para hacerlo está. Solo somos dos bestias cautivas de un destino. Muerdes, arañas, aprietas tu cuerpo contra el mio, y yo empujo penetrando en un mar, donde la espuma se hace temblor y nunca sacia la sal. Si algo tiene sentido en la vida, nuestros cuerpos lo saben en este momento.

   Comienza el sudor a anunciar la llegada del ansiado final, se entrelazan los bucles de nuestro cabello. Las miradas dejaron de callar justo cuando los latidos pusieron ritmo a sus palabras pum, pum, pum, y nuestra piel nos cuenta lo que la vergüenza guarda. Se derrumban nuestros sentidos para unirse en una sola caída vertiginosa.

   Mar calmado yace entre las sabanas, tormenta que se tornó en ahogo. Y junto a las bocanadas de aire vuelve la realidad. Puta amargada que siempre viene a ver si de mi pilla algo, otros le pagarán bien, pero yo prefiero ser siempre pirata aunque sea en un naufragio. De otros tendrá admiración y lealtad, pero de mi, solo una sonrisa fría y triste como un mes de enero.

   Me giro y miro a primavera, y en su cuello me quedo, prefiero ser pirata agarrado a ese madero. Y tu puta barata, vete a molestar a otros que aman tanto su realidad, que entre sabanas mojadas y rincones placenteros, primavera a mi me calienta hasta en el mas cruel invierno.


miércoles, 8 de octubre de 2014



   Desde el otro lado del espejo solemos ver las cosas de otra manera, nuestro reflejo original suele pensar que detrás no hay nada, pero nosotros hacemos una gran labor. Hacía tiempo que no le decía nada a mi hermano real, pues nosotros para vosotros somos solo un ejercicio físico de la naturaleza, luz y leyes complejísimas que hacen que cuando os miráis en el espejo aparezcamos nosotros, menuda estupidez.

   De niño recuerdo que cada vez que venía a visitarme me encantaba, reíamos, jugábamos con la pasta de dientes, nos secábamos el pelo fuerte con la toalla mientras arrugábamos el gesto, hacíamos muecas, nos buscábamos pelos por el cuerpo y por la cara, saltábamos, bailábamos, cuando eramos niños era genial.

   Después comenzaba a visitarme solo para buscar mis defectos, siempre ha sido un poco gilipollas, ¡michelines tenemos todos capullo! Creo que es la época que mas tiempo pasaba junto a mi. Siempre peinándose y poniéndose guapito, que coñazo tener que estar todo el día soportando a aquel adolescente inseguro. Lo peor es que a mi me toca siempre hacer lo mismo que él. ¡Que aburrimiento!

   Años después un chico con los ojos apagados se mostraba en vez en cuando. Cambiamos incluso de espejo, era divertido ver mundo, pero en aquella época no había tantas sonrisas, creo que cuando mas me acompañaba era cuando en su mirada ebria brillaba la nostalgia de volver a nuestro primer espejo. ¡Ah sí! Y cuando se levantaba muy temprano y se lavaba la cara maldiciendo. ¡Me cago en Dios que asco de vida! Esos eran sus buenos días. Creo que ha sido la época que peor lenguaje tenía.

   Cuando empezó a dejarse el pelo largo le dije que le quedaba bien, a mi también me gustaba llevarlo. Todo empezó a cambiar en aquellos ojos desde aquel periodo. También agradecía volver a ver esa sonrisa otra vez. Hasta algún que otro escarceo amoroso frente al espejo. Sí hay momentos en los que me gusta mi labor, son esos, os lo juro.

   Desde aquellos días todo empezó a cobrar sentido. El capullo que veo todas las mañanas se fue construyendo desde aquellos días. Hemos llorado, hemos reído, hemos vomitado, hemos estado de resaca horas y horas sentados en el trono. ¡Que asco! La vida de un artista nos decíamos. Y la frase mítica, "no vuelvo a beber más".

    Hoy te he mirado, nos hemos lavado la cara y hemos cubierto con agua nuestras decepciones. Hermano el juego de la vida es así juégalo sin piedad. Te he visto llorar, sangrar, reír llorando, reír sangrando, he visto lo mejor y lo pero de ti. ¡Hermano si te rindes, te parto la cara!

   Que vuestros reflejos se sientan orgullosos de vosotros,



miércoles, 1 de octubre de 2014



   Constante gravedad como te doblegas ante el leve golpe de sus pies contra el suelo. La elegancia siempre me ha parecido ese instante en que el reloj se para obligado a contemplar el movimiento de algo o el gesto de alguien, y ese instante se hace fotogramas al contemplar tan hermoso ser.

   Escondido en la cara oculta de la luna donde las sombras se alían entre la profundidad de mi mirada sigo observándote. Esta eternidad solo ayuda a convertir el dolor en una fina punzada que aparece en cada latido entre los ecos del pasado. He aprendido que solo somos espectadores de una función donde el telón lo ponen los sueños y las luces nuestro deseo.

   No sabes que estoy, no tienes la menor idea de lo que mi voz guardó, ni eres consciente de lo que ha robado mi silencio. No quiero perdón, ni lágrimas, ni besos, sólo hacerte saber de mi existencia entre tus sombras, entre tus anhelos. en tus lamentos. Guardián de tus sueños que desde la Luna echa de menos el olor de tu cuerpo.

   El pasado solo es la historia que cuenta como he llegado a este momento. Nada tiene importancia, solo este momento donde tus pasos son guías que preceden la dulzura de delicados movimientos. Nada tiene importancia solo el balancear entre la suave brisa que tiene tu pelo. Nada tiene importancia, solo la hipnótica forma de una sonrisa que se posa entre tus labios.

    ¡Luna déjame quedarme un poco más! ¡No me empujes a las profundidades de este mar! Mientras desciendo hacia la oscuridad sigo contemplando, sigo mirando, el elegante movimiento que paró mi reloj. Mientras la gravedad me vuelve a encerrar en mi negra prisión, el monstruo sigue contemplando la gracia con la que apartas un mechón de pelo de tu cara, mientras se mezcla la sal de la mas oscura profundidad de un mar con la sal de vida que habita en una lágrima.