Un gran corazón, que late llenando de ecos, palmas y nublados recuerdos. Absuelve todos mis pecados, pues este es mi Dios, mi ley, mi fin. Otro nuevo latido resuena entre las paredes del silencio y una figura solitaria pasea por tus bordes, viejos, sucios y con un pasado que fue siempre mejor.
Me rindo ante ti, ya lo sabes, si hay algo
que me hace levantar la cabeza y arrancar de su raíz mis lágrimas es saber que
estás ahí,
madre
que amamanta mis locuras con nuevos y esperanzadores gestos. Tu nos abrazas
dando cobijo a sueños locos, borrachos y a veces demasiado cansados para
remontarnos al origen de tan hermosa cruzada.
Sobre tus maderas nos perdemos ahogándonos
en nuestra propia fantasía, dándole vida al personaje que nos da vida a
nosotros mismos, creando lazos entre hermanos que no tienen que hablar para
decirse nada. La pureza de un beso, de la vida, del vaivén de los sentidos.
Danza creada desde la más remota época y perpetuada hasta nuestra extinción. Y
sin embargo, en la soledad, eres príncipe de silencios.
Paseo, contemplando el cruce de sombras, de
luces, de esquinas, rincones, recovecos donde juegan a perderse nuevos y
hermosos ecos. Un gran corazón que engulle todo lo que pasea entre sus maderas,
dejando para siempre una parte del alma clavada en cada astilla de su
estructura.
Eres tú quien abriga mi añoranza y desnudas
mi alma, exponiendo lo más profundo que llevo en mí. Mostrando cada cicatriz
mal curada, pues tú, lo eres todo y no eres nada. Sencilla obra y a la vez
complicada. Rincón donde se subastan las palabras.
Entre bastidores se encuentran las más
increíbles historias, viejos pianos que anhelan manos que ya no tocan nada.
Ellos los amantes más fieles y nosotros las putas más baratas. Olvidados romances
sobre promesas mal acabadas.
El primer beso dado al alma, el mejor
momento en la vida de un hombre que apostó su vida a tus cartas. Mucho riesgo
para una partida amañada, pero perder y volver a ti, como eso no hay nada. Hay
tres cosas que no olvidamos, el perfume de una mujer, esa canción y tu silencio
cuando la función esta acabada.
Escenario: Parte del teatro construida
y dispuesta convenientemente para que en ella se puedan colocar las
decoraciones y representar las obras dramáticas o cualquier otro espectáculo
teatral.
2. Lugar donde cuando los
músicos mueren quedan ancladas sus almas.

hermoso y sensible, ese es tu corazón ;)
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