martes, 10 de diciembre de 2013



   El resfriado y algún que otro pensamiento me han arrancado de los brazos de Morfeo esta noche. El día a comenzado con esa sensación agria que tanto detesto. Soy un hombre serio aparentemente pero no paro de sonreír incluso estando solo. Cuando trabajo en la música soy algo mas serio quizás, eso deberían decirlo mis compañeros no yo. Pero hoy era uno de esos días.

   Asomarse a la ventana y ver una lluvia de hojas marchitas posarse abajo en el jardín es un momento clave en el martes 10 de Diciembre de 2013. Tener la necesidad de expresar esos sentimientos y compartirlos es lo que hace que el día que comenzó frío y gris, tenga un tono mas anaranjado y cálido.

   Tengo hambre de música, es un momento en el que comenzamos a tener un hábito de trabajo muy fuerte. Estoy en este mundo para contar, para sentir e intentar ponerle voz, sentido y melodía a eso. Es lo que siento, espero no ser un pesado, ni un cansino, pero es lo que siento.

   Pronto si la voz me lo permite volveré al directo, al escenario, ya sea en acústico o en eléctrico es lo que alimenta a este lobo hambriento de energía, de vitalidad, pues eso es lo que recibimos los músicos desde el público. He llorado viendo a los artistas que admiro y esa energía que les he dado se de sobra como la perciben ellos.

   Debemos servir de ejemplo a todos aquellos que nos admiran.

Fuera de la noche que me cubre,
Negra como el abismo de polo a polo,
Agradezco a cualquier dios que pudiera existir
Por mi alma inconquistable.
En las feroces garras de la circunstancia
Ni he gemido ni he gritado.
Bajo los golpes del azar
Mi cabeza sangra, pero no se inclina.
Más allá de este lugar de ira y lágrimas
Es inminente el Horror de la sombra,
Y sin embargo la amenaza de los años
Me encuentra y me encontrará sin miedo.
No importa cuán estrecha sea la puerta,
Cuán cargada de castigos la sentencia.
Soy el amo de mi destino:
Soy el capitán de mi alma.

Descansa Madiba. Gracias.

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